domingo, 11 de marzo de 2012

DEJANDO ESPACIO

Si la mayoría de los días a los buenos samaritanos, almas caritativas, personas con afán de Madre Teresa de Calcuta nos graparan los dedos, la boca, las manos y a veces otras partes del cuerpo, cuanto ganaríamos y cuanto ganarían los demás.
   Para que nos metemos en los estados de animo de otras personas? Por que enviamos sms, email, cartas y demás tipos de misivas ofreciendo una ayuda que no nos han pedido? Deberíamos darnos cuenta, que mas que ayudar, la mayoría de las veces creamos un mal, interferimos en la vida privada del resto de las personas, invadimos su intimidad, creamos mal entendidos con sus parejas o simplemente nos volvemos unos pesados de mucho cuidado.
   Dejemos de mostrarnos tan solidarios con el dolor ajeno. El ser que es amigo nuestro de verdad, que nos conoce, que sabe como es nuestro interior, sabrá cuando y como tiene que pedirnos ayuda, consejo o simplemente que estemos ahí. No impongamos nuestra presencia, nuestra ayuda no solicitada. Muchas veces lo único que conseguimos es perder un amigo/a. Ultimamente estoy aprendiendo que el mejor amigo es el que se mantiene en la distancia, el que acude cuando se le llama, no el que se pasa el día tocando nuestro timbre interior. Tan solo espero que para algunas situaciones no haya sido demasiado tarde.
   Pido disculpas a los amigos/as a los que he ofrecido mi apoyo sin que lo hayan pedido. Lo siento

No hay comentarios: